Desde que ciertos artesanos de la Galia romana (actual Francia) idearon un sistema para cortar varios listones de madera y unirlos con aros de hierro, creando asà el barril, la tonelerÃa se convirtió en una manifestación necesaria para la industria del vino, aunque al principio sólo fue utilizada para el transporte vinÃcola hacia otros lugares. Posteriormente, en los monasterios medievales, se descubrió que los caldos envejecÃan mejor y prolongaban su vida si eran almacenados en recipientes de madera: toneles. La producción vitivinÃcola tiene una tradición de siglos en el término municipal de Montilla, cuyo legado atrajo a la ciudad toda clase de
actividades industriales relacionadas con el vino, entre ellas la tonelerÃa. Con el artÃculo que a continuación exponemos, se tiene la pretensión de poner en valor al gremio artesanal de los toneleros montillanos, grandes maestros que desde tiempos centenarios han posibilitado la salvaguarda del vino en las bodegas de crianza y en las casas de los que saben disfrutarlo.
Texto: Ma Yolanda López Gálvez y Alberto Moreno Vega
Más abajo enlace para la descarga completa del artÃculo.