El hospital montillano puso en marcha, en 2010, un protocolo de actuación que detalla el circuito que los profesionales deben seguir cuando se obtienen resultados de determinadas pruebas diagnósticas que no se encuentran dentro de los valores considerados normales y requieren la toma de una decisión terapéutica inmediata. AsÃ, el procedimiento establece un tiempo máximo de 30 minutos para poner en conocimiento del facultativo responsable –normalmente el mismo que solicita la prueba-, el dato obtenido de la prueba realizada al paciente.
El procedimiento permite que el facultativo conozca, de manera precoz, la anomalÃa obtenida en la lectura de la prueba diagnóstica, lo que redunda en una mejora de la seguridad del paciente y le garantiza una actuación más rápida ante su problema, que en ocasiones puede resultar determinante para su salud.
Descripción del procedimiento
El protocolo explica pormenorizadamente los pasos que se han de seguir a la hora de comunicar el resultado de la prueba. En primer lugar, el profesional que conoce de primera mano el dato, se asegura de que dicho resultado no es un ‘falso positivo’. Del mismo modo, se revisa la historia clÃnica del paciente para comprobar si el dato concuerda con la información reflejada en ella.
A continuación, el analista del laboratorio o el radiólogo, se encargan de comunicar al facultativo responsable el resultado crÃtico, junto con el nombre del paciente y el número de su historia clÃnica. Por último, los profesionales sanitarios encargados de interpretar la prueba registran en un informe los datos y el proceso de comunicación de los mismos -lo que ha permitido medir el impacto y la trazabilidad de la aplicación del procedimiento-.
Una vez transmitido el resultado de la prueba al médico responsable, éste aplica el tratamiento más adecuado al paciente. Por ejemplo, en los análisis de sangre, tener los Ãndices de glucemia, sodio, potasio, hemoglobina, urea o creatinina por encima o por debajo de un valor determinado como normal, es considerado un dato ‘crÃtico’ que, siguiendo el procedimiento, ha de ser comunicado en menos de 30 minutos al facultativo responsable.
Algo similar sucede con las pruebas de imagen, cuando el radiólogo detecta en la lectura de una prueba radiológica la presencia de una anomalÃa, como pueden ser hemorragias, trombos, infecciones localizadas, etc., éste lo comunica al médico, en un tiempo inferior a media hora.
El procedimiento también recoge la manera de actuar en las pruebas diagnósticas que evidencian resultados catalogados como ‘importantes’ y cuyo conocimiento no puede pasarse por alto, aunque no requieran de la misma inmediatez en su comunicación que los resultados ‘crÃticos’.
Resultados obtenidos
Desde junio de 2010, cuando se puso en marcha el procedimiento, hasta junio de 2011 han sido comunicados 62 resultados de estas caracterÃsticas derivados de la lectura de pruebas radiológicas (fundamentalmente TAC y ecografÃas) y unos 502 en análisis sanguÃneos. Es decir, en este periodo de tiempo, un total de 564 pacientes del Hospital de Montilla se han beneficiado de la aplicación de este procedimiento.
En todos los casos se pusieron en marcha medidas inmediatas encaminadas a tratar el proceso detectado. En este sentido, 4 pacientes requirieron intervención quirúrgica urgente y otros 560 se beneficiaron de adelantar el tratamiento médico especÃfico o la realización de pruebas complementarias.
El director del proyecto, José Luis Zambrana, ha destacado que la asistencia sanitaria actual conlleva un incremento del número de pruebas realizadas a los pacientes, asà como de los profesionales implicados en su atención, lo que requiere la existencia de medidas para canalizar y agilizar la comunicación entre los distintos profesionales haciéndola más dinámica y efectiva.
Según Zambrana, la Organización Mundial de la Salud ha propuesto entre las lÃneas estratégicas de seguridad del paciente, recomendaciones en este sentido, pero sólo la legislación estadounidense establece que todos los hospitales cuenten con un procedimiento de este tipo. Sin embargo, ni en Europa ni en España existe dicha ordenación legal, de hecho, las escasas experiencias que existen difundidas en este ámbito están centradas exclusivamente en resultados de laboratorio, sin contemplar los resultados crÃticos obtenidos en pruebas de radiodiagnóstico.
Igualmente, la Agencia de Calidad Sanitaria de AndalucÃa ha desarrollado el Observatorio para la Seguridad del Paciente encargado de promover estas buenas prácticas. Entre las recomendaciones de este observatorio, se encuentra que todos los hospitales dispongan de un procedimiento escrito que regule qué hacer ante la obtención de resultados considerados ‘crÃticos’ y que requieren una actuación terapéutica o diagnóstica inmediata o a corto plazo.
Cabe destacar que el Hospital de Montilla gestionado por la Agencia Sanitaria Alto Guadalquivir y dependiente de la ConsejerÃa de Salud, ha sido el centro de pilotaje para la puesta en marcha de este procedimiento, que está en proceso de implantación en el resto de hospitales gestionados por la organización -en Córdoba, los de alta resolución de Puente Genil y Valle del Guadiato y en la provincia de Jaén, el comarcal Alto Guadalquivir, y los centros de Sierra de Segura, Alcaudete y Alcalá la Real, también de alta resolución-.